Una perra se escapó de su casa por miedo a los fuegos artificiales y se le quemaron las patas de tanto correr

Amy estuvo casi dos días perdida y la encontraron exhausta y con las almohadillas de las patas en carne viva, lo que le impedía caminar.
“Es loco que solo se pueda comprar dos planchas de paracetamol por vez pero te podés comprar una caja de explosivos para prender fuego tu jardín. ¿Dónde está la lógica en eso?”, explotó Joanne Gardner tras empezar el año con los nervios de haber perdido a Amy, su perra.
Joanne, su marido y sus hijos festejaron Año Nuevo en su casa de Conwy, en el norte de Gales, Reino Unido, pero en un descuido su mascota se escapó acuciada por los estallidos de los fuegos artificiales del vecino.
El periplo de Amy, una perra raza lurcher de un año, empezó poco después de las 23...