Juzgar al juez por hacer su trabajo

La ex jueza María Laura Garrigós de Rébori, quien dirigió el colectivo Justicia Legítima definió la maniobra del Gobierno nacional de desplazar al juez federal Alejo Ramos Padilla como “una vergüenza” y consideró que sería “un suicidio” que los integrantes del Consejo de la Magistratura avalen la denuncia del Poder Ejecutivo.

La ex magistrada aseguró, durante una entrevista radial, que lo que está ocurriendo con el juez de Dolores “es absolutamente bizarro”. Es más, indicó que “Ramos Padilla no ha hecho más que cumplir con una convocatoria de los legisladores” en su comparecencia ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, planteó Garrigós, quien agregó que durante su exposición, el juez “tampoco ha revelado ningún dato que no pueda revelar”.

Por ese motivo, Garrigós de Rébori opinó que “sería un suicidio” que los consejeros representantes de la magistratura en el Consejo acompañen la denuncia del Ejecutivo ya que “el juicio político a un juez por hacer su trabajo es una locura. Si esto sucede habría que reformar la constitución para ver qué se hace con un organismo con tal nivel de corrupción ideológica”, sostuvo.

Más temprano, la asociación Justicia Legítima rechazó “enfática y republicanamente” el pedido de juicio político al juez Alejo Ramos Padilla que el Poder Ejecutivo anunció que presentará el lunes ante el Consejo de la Magistratura. A través de un comunicado consideraron la estrategia del oficialismo como “un verdadero ultraje para la democracia”. El colectivo también reclamó a “las autoridades correspondientes” que brinden “los medios materiales y humanos necesarios” para que Ramos Padilla pueda continuar investigando la red de espionaje y extorsión política, mediática y judicial que quedó al descubierto a partir de la denuncia contra el falso abogado Marcelo D’Alessio y que, además, garantice “la seguridad personal del juez y sus colaboradores”.

Para los jueces y fiscales que integran la agrupación, la amenaza del Gobierno nacional de iniciar juicio político a Ramos Padilla es “inadmisible” ya que “entraña el peligro de abortar una causa que podría ser la piedra angular de la reconstrucción moral de un Poder Judicial desprestigiado y desde luego divorciado de la sociedad”.

Si todo sucede como el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos anunció el pasado viernes, el lunes el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura presentará ante la Comisión Acusación y Disciplina de esa entidad una denuncia en contra del juez federal de Dolores por haber incurrido en una “manifiesta actuación irregular y violatoria de los deberes de imparcialidad y reserva” al explicar la causa que tiene en sus manos ante el Congreso nacional.

La entidad consideró que el peligro de la “naturalización” de la denuncia contra jueces como “metodología habitual cada vez que se rozan intereses del poder” es un “consecuente disciplinamiento hacia todo el poder judicial, comprometiendo pilares fundamentales de la república”. “La división de poderes es un paradigma cardinal cuyo quebrantamiento conlleva la destrucción del estado de derecho”, apuntaron.

Fuente: Pag12