San Martín festejó afuera

La clave del partido estuvo en el primer cuarto. Ese tramo, San Martín lo ganó por veinte (11-31), sustentándose en su defensa y adelante con Hicks, Roberts y Zanzottera fundamentalmente explotando su ventaja en rebotes y las facilidades que el dueño de casa le otorgó en general.

Desde allí en más, y por veinte minutos, el trámite se transformó de bajo goleo y eso favoreció los planes de un San Martín que lentamente fue perdiendo altura, más allá de que llevaba una pronunciada diferencia a su favor y se conducía al triunfo (35-61 máxima a los 27’).
Y eso fue tan así que en los últimos diez minutos, Olímpico lanzó a la cancha lo último que le quedaba y dejó expuestos todos los problemas de San Martín (20 pérdidas) tal que con 2:30 se puso a tiro (65-68). Pero era evidente que el local no tenía margen de error, recibió un par de conversiones de Faggiano y Wood, y perdió una bola, lo suficiente para que nada cambiara.
Después de su gira por el norte del país, Gimnasia y Esgrima se presentó por primera vez en el estadio “Socios Fundadores” de Comodoro Rivadavia y fue con una amplia victoria a expensas de un debilitado Quilmes de Mar del Plata por 101 a 68.

Diego Romero (12+9+2) y Franco Giorgetti (17+5) fueron los dos jugadores de Gimnasia y Esgrima con mayor valoración estadística. En Quilmes, el más regular fue el pivote platense Eduardo Vassirani (20+8).

Con alto 13/15 de campo, que incluyó cinco triples desde cuatro manos diferentes y atributos defensivos, Gimnasia y Esgrima se adjudicó el primer cuarto por diecisiete (33-16) y con eso le alcanzó para ganar en confianza y después conducirse a un triunfo claro como contundente.
Quilmes, que posee fichas sin completar y no tiene extranjeros, hizo lo que pudo, pero con los minutos evidentemente fue quedándose cada vez más lejos en un contexto de desigualdad.
Fuente: Ovación